Segundo conversatorio

Estamos frente al reto de “formar sujetos autónomos, autodidactas, que ellos mismos sean capaces de desarrollar su propio proceso de aprendizaje”: Mtra. María de los Ángeles Gordillo Castañeda

OEI México . 2020/07/16
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El lunes 13 de julio se llevó a cabo el segundo conversatorio del ciclo de cuatro, organizado por la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) a través de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

El tema central de esta sesión fue la identificación de las principales respuestas que los y las docentes de Iberoamérica han planteado ante los cambios en la enseñanza y la educación dirigida a la población indígena durante la cuarentena. Los participantes en el conversatorio reflexionaron en torno de dos preguntas detonadoras: ¿Cuáles son las principales adecuaciones que las y los docentes han debido hacer para ajustar su labor a las condiciones de la contingencia COVID-19?, y ¿Qué consecuencias han tenido estos cambios para la atención de niños, niñas y jóvenes indígenas?

En esta ocasión se contó con la presencia virtual de tres expertos en el campo de la educación intercultural: el Dr. Ángel Marcelo Ramirez Eras de la Universidad Intercultural de las Nacionalidades y Pueblos Indígenas Amawtay Wasi de Ecuador; el Profesor Celestino Choque Villca, Exviceministro de Educación Escolarizada y Alternativa de Bolivia; y la Mtra. María de los Ángeles Gordillo Castañeda, Coordinadora General de las Universidades Interculturales en la Secretaría de Educación Pública de México.

Con relación a las adecuaciones realizadas por las y los docentes, los expertos coincidieron que la pandemia ha representado un gran reto para la población indígena en los tres países.

El Dr. Ángel Ramírez subrayó que, en Ecuador, la Secretaría del Sistema Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación, trabajó a través de tres grandes estrategias:

  • Fortalecimiento de la relación de la organización comunitaria con los centros y las autoridades educativas, lo que permitió llegar directamente a los centros educativos y coordinar a estos actores para el trabajo desde las propias casas.
  • Producción de materiales educativos desde la perspectiva auto-instruccional, es decir, materiales y guías didácticas elaboradas en las propias lenguas para que los niños pudieran trabajar con ellos desde casa.
  • Radio educativa que, con la colaboración de las radios comunitarias y las autoridades locales, difunden mensajes sobre actividades y entrega de tareas.

En este esquema, el papel de las autoridades locales indígenas en los territorios se ha vuelto más importante y han intensificado su trabajo de coordinación de los distintos niveles de gobierno y el apoyo a la educación. Finalmente, las autoridades educativas han desarrollado un gran esfuerzo de capacitación en entornos virtuales y no virtuales, dirigido a fortalecer las capacidades de aprendizaje, aprendizaje autoinstruccional y la docencia itinerante.

El Profesor Celestino Choque subrayó el clima de zozobra que causó la pandemia en todos los países, presentando un escenario incierto, que trastocó todo el trabajo de planificación que estaba centrado en otros temas. De esta manera, la política de “Quédate en casa” significó una incomunicación casi completa y que, con el paso del tiempo, poco a poco se ha buscado abrir celdas comunicativas virtuales para decidir lo que se puede hacer. En este proceso, señaló que se han establecido cuatro protagonistas principales: el Ministerio de Educación, las organizaciones sindicales del magisterio urbano y rural, los consejos educativos de pueblos originarios, a los que se sumaron los padres de familia para constituir un frente único; y los maestros y maestras de base. Estos últimos han desarrollado una gran labor de apoyo y orientación en la medida de sus posibilidades, desplazándose o empleando estrategias de comunicación virtual. El Ministerio de Educación ha implementado tres acciones:

  1. Un programa masivo de capacitación en el aspecto virtual para todo el magisterio.
  2. Un decreto supremo para legalizar las clases virtuales.
  3. Una nueva reglamentación para definir cuatro modalidades educativas: presencial, semi-presencial, virtual y a distancia. Asimismo, ha producido un calendario escolar con tiempos muy reducidos.

La Mtra. Ángeles Gordillo subrayó la necesidad de repensar lo que se hacía antes, además de mencionar que “la tecnología que parecía resolver todos los problemas no ha resuelto todo”.

Sostuvo que las y los docentes han tenido que buscar soluciones creativas para poder seguir impartiendo clases a sus alumnos fuera de los salones, generando la sensación de “que hemos perdido la escuela”, pero que a pesar de ello se tiene que aprovechar otro tipo de aprendizaje y otras formas de aprender.

En la educación para la población indígena mencionó que hoy toma un lugar central el aprendizaje situado, donde las y los estudiantes ubican, refieren su sentido de pertenencia, su identidad personal y colectiva, de tal forma que la recuperación de las formas tradicionales de enseñanza y aprendizaje de las comunidades indígenas ha llevado a las y los docentes a recuperar los otros espacios de formación que no están limitados a la escuela.

Por otro lado, la segunda pregunta detonadora llevó a la reflexión de los participantes sobre las consecuencias de los cambios para la atención de niños, niñas y jóvenes indígenas.  

Ángel Ramírez señaló que hay un cambio paradigmático global en la educación que hoy nos lleva a cambiar muchas cosas, uno de los cuales se relaciona con los campos de conocimiento que nos mueve a una nueva era a la que denomina “Muyugénesis”, una nueva economía basada en el respeto a la madre naturaleza.

En este sentido, la educación entonces tiene que considerar los saberes ancestrales, haciendo necesario el cambio en contenidos curriculares para todos los niveles educativos. Adicionalmente, señaló que se debe hacer una revalorización sobre el aprendizaje en casa y que la escuela, como institución, tendrá que cambiar para ligarse mejor a los procesos comunitarios.

Celestino Choque señaló que a partir de esta experiencia tan amarga que ha significado la pandemia, las personas dedicadas a la educación indígena tendrán que hacer una reflexión profunda sobre hacia donde se dirigirán después de esto.

Mencionó que Bolivia es un país plurinacional, constitucionalmente reconocido a partir de 2009 con derechos reconocidos para las 36 nacionalidades con sus respectivas lenguas y cosmovisiones indígenas originarias, razón por la cual, la educación hoy no está dividida en educación indígena para unos y educación en castellano, o hispana, para otros, ya que el sistema educativo es plurinacional, intercultural, plurilingüe, productivo, comunitario y laico, lo que hace que la política educativa se base en un compromiso étnico, cultural y lingüístico.

Subrayó la importancia de que después de esta pandemia, ya no sólo será educación presencial para los indígenas, sino que también se tendrán que instalar muchos medios y alternativas virtuales para que el indígena tenga derecho de acceder a estas cuatro modalidades que ya están establecidas: virtual, presencial, semi-presencial y a distancia. Instó a que la pandemia no sea un obstáculo para quedarnos rezagados o retroceder y perder todos los terrenos que ganados a lo largo de nuestra lucha en Bolivia.

La Mtra. Ángeles Gordillo señaló la importancia de reconocer el reto que se presenta ante la emergencia sanitaria, para enfrentar el cierre de las escuelas y poder garantizar clases a distancia.

Sostuvo que las consecuencias están presentes en la sociedad en general porque estamos viviendo un momento inédito y las medidas sanitarias nos han afectado de muy diversas formas: económicas, sociales y emocionales.

En la educación, uno de los efectos que ha dejado la pandemia es que la oferta educativa virtual tampoco es igual para todos pues existen diversos factores que condicionan una educación de calidad en línea: las clases sociales, la etnia, el género, la ubicación geográfica y el tipo de institución educativa, influyen en el tipo de educación a la que puede accederse, y esto tiene consecuencias en la calidad de la educación.

Indudablemente, la pandemia tuvo consecuencias que ponen entredicho las formas clásicas de enseñanza, aprendizaje, y obliga a la reivindicación de formas de aprendizaje y nos coloca frente al reto de formar sujetos autónomos, autodidactas, que ellos mismos sean capaces de desarrollar su propio proceso de aprendizaje.

Otro cambio que se tendría que incorporar es que la institución escolar sea un espacio donde el alumno conozca y analice los problemas de su realidad, donde intercambie ideas con sus pares, presente argumentos, razone, discuta e indague sobre su contexto y la situación real. Frente a estos retos, nada podría ser peor que volver a la normalidad.

El conversatorio permitió tocar temas centrales sobre la forma en la que la pandemia ha afectado la educación en nuestros países, señalando que la brecha, tanto digital como de desigualdad, ha obligado a revisar los rubros en los que se debe mejorar la atención educativa, pero también permitió revisar que hay un enriquecimiento muy importante a partir de lo que las propias comunidades y los propios pueblos pueden aportar.

Se sostuvo que hay un enriquecimiento en términos de estrategias para resolver temas que fueron planteados por una brecha o por una dificultad concreta. Asimismo, que este periodo ha obligado a revisar nuestras preconcepciones sobre lo que significa la educación local, las perspectivas que pueden aportar los propios pueblos y las propias comunidades acompañado de elementos que van desde el enriquecimiento de las lenguas y las perspectivas culturales, hasta los aportes que pueden hacerse desde los saberes de los propios pueblos, las comunidades y las familias. Cualquiera que sea la nueva normalidad a la que lleguemos, no será posible dejar de considerar estas nuevas aportaciones que surgieron en el camino.

 

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